Si la colina de Yamate tuvo siempre algo de especial, fue porque este lugar fue en su día delimitado como concesión extranjera. En 1867, el shogunato designó el distrito de Yamate, en Yokohama, como zona de residencia exclusiva para extranjeros. Aquella franja extendida sobre la cima de la colina se convirtió en un espacio singular: territorio japonés en el que, sin embargo, los propios japoneses no podían vivir libremente. Al sur de la Torre Marine se despliega una sucesión de colinas de vegetación espesa. Más allá de aquella línea de cimas, hubo un tiempo en que se alineaban mansiones de estilo occidental y resonaban el inglés y el francés en las calles. En la concesión se levantaron iglesias y escuelas, y los extranjeros trajeron consigo su propia cultura. Horneaban pan, elaboraban cerveza, jugaban al tenis y disfrutaban de las
carreras de caballos. Era un mundo de vida distinto al de las ciudades japonesas de la época: otro universo cotidiano que coexistía con el país que lo rodeaba. El punto de inflexión llegó en 1899, el trigesimosegundo año de la era Meiji. La revisión de los tratados desiguales supuso la abolición del sistema de concesiones, y la colina de Yamate fue devuelta, por fin, a manos japonesas. Aun así, las huellas de la vida que los extranjeros habían construido allí permanecieron en el lugar mucho tiempo después. En la actualidad, el distrito de Yamate abre sus puertas al público con
siete casas de estilo occidental: la Casa Ehrismann, Berrick Hall, la Casa del Diplomático, el Número 18 de Bluff y otras más. Todas fueron edificadas entre el período Taisho y los primeros años de Showa, y algunas de ellas son reconstrucciones levantadas tras el Gran Terremoto de Kanto. Que hubiera personas dispuestas a alzar de nuevo sus mansiones occidentales en esta colina, aun después de haberlo perdido todo en el seísmo, nos dice algo profundo: Yamate no era un simple lugar de residencia, sino un espacio singular en el que había echado raíces la memoria de una forma de vida venida de tierras lejanas. La colina de Yamate es, en cierto sentido, el «dispositivo de memoria intercultural» de Yokohama. En cada muro, en cada marco de ventana, en cada ladrillo de sus chimeneas, están grabadas las huellas de quienes cruzaron el mar para vivir aquí. Ahora, mientras contempla aquella colina verde, le invitamos a dejar volar su imaginación hacia ese otro mundo que existió allí, y que todavía late, silencioso, entre sus laderas.
Período: 1862 (establecimiento de la concesión) — 1899 (devolución de la concesión)
Ubicación: Yamatecho, distrito de Naka, Yokohama
Principales
casas occidentales abiertas al público: Casa Ehrismann, Berrick Hall, Casa del Diplomático, Número 18 de Bluff, Número 111 de Yamate, Número 234 de Yamate, Casa Británica
Período de construcción: finales de Taisho — primeros años de Showa (incluye reconstrucciones tras el Gran Terremoto de Kanto)
Entrada: gratuita (las siete casas están abiertas al público en general)
Designación: Edificio Histórico Reconocido por la Ciudad de Yokohama