En el
Bosque de Koajiro, cuando el aire anuncia la llegada de la temporada de lluvias, una luz diferente a la de cualquier otra estación comienza a brillar. El sol se hunde en el horizonte y el bosque se envuelve lentamente en oscuridad. Entonces, en el aire húmedo, suaves destellos de luz empiezan a flotar, uno tras otro, a la deriva.
Cierre los ojos e imagínelo. A orillas del agua que se extiende desde el nacimiento del río Ura, junto a los matorrales que bordean la corriente, una luz amarillo-verdosa vuela despacio, parpadeando como si respirara.
El autor de esa luz es el Genji-botaru, una de las luciérnagas más grandes del Japón. Su fulgor no es mero adorno: es la única palabra que conocen para perpetuar la vida. El macho vuela y brilla; la hembra, oculta entre la hierba, le responde con su propio destello. Al confirmar esa señal, el macho desciende hasta los matorrales para reunirse con ella. Para seres que no poseen voz, el ritmo de la luz es la única señal que les permite encontrarse.
Cuando la temporada del Genji-botaru comienza a calmarse, aparece el Heike-botaru. Algo más pequeño, con una luz más suave y un tempo de parpadeo diferente. En el mismo bosque, dos especies de luciérnagas intercambian sus destellos en distintos lugares y en distintos momentos. Eso es prueba de que esta
cuenca fluvial reúne todo lo necesario: agua limpia, oscuridad verdadera y tierra húmeda.
Las larvas del Genji-botaru se alimentan del kawanina, un caracol de río que habita en aguas cristalinas. Por eso, cuando las luciérnagas danzan, significa que esa agua ha sido protegida durante largo tiempo. Detrás de cada destello se esconden años y años de ciclos vitales.
Durante los escasos días en que las luciérnagas brillan, usted también respira, aquí, ahora mismo. La breve vida de ellas y su día de hoy se superponen en silencio, bajo la misma noche del principio del verano.
Época: principios de verano (temporada de lluvias)
Protagonistas: Genji-botaru (una de las luciérnagas más grandes de Japón; las larvas se alimentan de kawanina), Heike-botaru (especie más pequeña, aparece después)
Atractivo principal: la luz que parpadea como una respiración a orillas del agua, en el nacimiento del río Ura
Condiciones de hábitat: una
cuenca fluvial saludable que reúne agua limpia, oscuridad y tierra húmeda
Recomendaciones para la observación: para proteger el hábitat, evite luces intensas y ruidos fuertes
Ubicación: Koajiro, Misaki-chō, Miura-shi, Kanagawa, Japón
Mapa:
Mapa del Bosque de Koajiro
Sitio oficial / Official Site:
小網代の森(神奈川県)
Supervisión del texto: Yuji Kishi (Profesor emérito, Universidad de Keio)
Fotografía: Hiroichi Yanase (Profesor, Instituto de Ciencia de Tokio)
Productor:
Eisuke Tachikawa (Representante de
NOSIGNER / Profesor de proyecto, Universidad de Keio)
Publicado por:
NOSIGNER / NPO Consejo de Coordinación de Actividades al Aire Libre de Koajiro